Lo más divertido de las cámaras ocultas es ver la expresión de las sorprendidas víctimas. En esta oportunidad una tierna anciana que camina con ayudándose con un andador, resulta ser mucho más activa que los jóvenes compradores de la tienda. Mientras el vendedor se ausenta por unos minutos, la viejecilla aprovecha para hacer de las suyas.
Para ver este video divertido pueden pasar a continuación.
