En este comercial divertido, un niño tiene una idea muy ingeniosa. Qué mejor lugar que un club donde está lleno de jugadores de fútbol sedientos para llevar a cabo su plan magnífico.
Estos futbolistas quieren tomar una Pepsi y al poner la moneda notan que la máquina no funciona. Muy enojados la golpean hasta lastimarse ellos mismos. Pero todo era producto de la idea de un inocente niño. Pueden ver el video a continuación.









